Espumosos

Con qué acompañar un vino espumoso

Con el paso de los años, los vinos espumosos poco a poco van ganando terreno a otros vinos más tradicionales. Eso se debe a que la gente se está dando cuenta de sus propiedades y beneficios, de aquí que la demanda vaya a más.

¿Qué es un vino espumoso?

Podemos definir vino espumoso como un vino divertido, fresco y con gas, la cual se consigue gracias a que el mismo se somete a una segunda fermentación. La misma se puede realizar en la misma botella o en un depósito cerrado.

Este tipo de vino se distingue frente a los tradicionales porque tiene burbujas, de aquí que sean más divertidos y se suelan usar en fiestas y acontecimientos importantes.

Consejos para tomar un vino espumoso

Siempre se ha dicho y se sigue diciendo que el vino espumoso es una bebida llena de glamour, por ese motivo se usa principalmente en eventos especiales y celebraciones.

Pero podemos tener la certeza de que también es una gran opción a la hora de acompañar aperitivos o como acompañante de diferentes platos. Normalmente se suele recomendar para acompañar al marisco y pescado, pero también se puede acompañar con otros platos como carnes.

Para disfrutar al máximo del vino espumoso, lo mejor que se puede hacer es tomarlo frío. De esa manera se consigue que las características de los vinos espumosos no se pierdan y en consecuencia se pueda disfrutar de su máxima esencia. Para que te hagas a la idea, el vino espumoso dulce o aromático se debe servir a una temperatura de entre 4 y 6 grados. Mientras que los vinos tipo brut, la temperatura recomendada es de 6 a 8 grados, pues así se le saca el máximo sabor.

Para evitar que algunas de las características del vino espumoso se pierdan, es importante abrir correctamente la botella. En este caso no es necesario usar un sacacorchos. Solo tenemos que inclinar la botella, sujetarla por debajo y girar poco a poco la botella, no el corcho. Si no quieres que el tapón salga despedido, haz la operación con cuidado. Si quieres que salte por los aires, asegúrate de que no hay nada ni nadie en la dirección a la cual irá el tapón. Luego será el momento de servirlo, lo más recomendable es hacerlo en copas de tipo flauta, pero eso ya es cuestión de gustos. Evita servir en copas anchas porque las burbujas se irán con más rapidez.

Y una vez abierta la botella, la misma tendrá que conservarse en frío, normalmente en una cubeta con hielos. Si la temperatura sube, se perderán buena parte de sus propiedades.

Cómo maridar con vinos espumosos

Como hemos podido comprobar, los vinos espumosos no solo son aptos para las celebraciones, también son perfectos para acompañar ciertos platos en nuestro día a día. En cierta manera, podemos concluir que cuando usamos un vino espumoso de calidad, siempre lo podremos usar tanto con carne o pescado. Realmente maridan con casi todos los alimentos.

Como siempre enseñan los grandes cocineros, los alimentos son sabrosos cuando existe una buena combinación entre sabores. Por ese motivo, para conseguir que el maridaje sea el adecuado, siempre debemos conseguir una buena combinación. Con el vino espumoso podemos conseguir dos tipos de combinaciones:

  1. Maridaje por complementación: es cuando los sabores del vino espumoso y del alimento se armonizan para conseguir un sabor realmente bueno.
  2. Maridaje por contraste: se produce cuando el sabor de los alimentos ayuda a potenciar los matices del espumoso y viceversa.

Para que te hagas a la idea, el vino espumoso destaca por ser ligero y espumoso. Gracias a ese formato podemos tener la certeza de que el vino resalta por ser realmente versátil y en consecuencia se presenta como una buena herramienta a la hora de acompañar a las comidas. Por supuesto, en el mercado hay muchas variedades de vino entre las que elegir. Como sucede con otras variedades de vino, según el uso y los gustos, se deberá optar por un tipo u otro de vino. 

Como nos han mostrado los grandes chefs de la gastronomía española, los vinos espumosos se pueden usar perfectamente para maridar mariscos, quesos, pescados, carnes, pluma… o incluso alimentos más grasos como es el caso del jamón. Eso sí, siempre usando la variedad adecuada para obtener un buen resultado. Los únicos platos que no se pueden maridar son los platos con aroma fuerte. Por ejemplo, los que van acompañados de picantes, pimentón o vinagre entre otros.

En el caso de querer maridar platos salados, amargos o ácidos, lo mejor es optar por las variedades Brut. Se pueden usar otras, pero sin lugar a dudas el brut es el que mejor encaja con ese tipo de platos. Eso se debe a que beneficia de manera directa a los platos amargos, gracias a que tiene el efecto carbónico.

En el supuesto de querer maridar una carne blanca como la de ave, cualquier variedad suele ser buena para conseguir un buen resultado. Lo importante es usar una variedad de calidad que certifique que la experiencia será positiva. Sin olvidar que también se puede usar para maridar tapas, queso o incluso patatas fritas. 

Ahora que ya sabes que el vino espumoso es muy interesante, solo te queda elegir la variedad que mejor encaja con lo que buscas. En nuestro catálogo contamos con una categoría de vinos espumosos donde podrás encontrar el sabor que mejor se adapte a tu paladar, y si tienes dudas puedes consultar con nosotros para recibir el mejor asesoramiento posible a la hora de elegir tu bebida.

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