Vino

El Vino Naranja: origen, crianza y los mejores vinos naranjas.

 

La clasificación de vinos ha sido acotada, seguramente por tradición, a los caldos tintos y a los caldos blancos. Es justo decir que son las dos variedades más consumidas en el planeta, pero no las únicas. En España, en Huelva para ser más concretos, se produce un vino de color naranja.

Se trata de una bebida aromatizada, al estilo vermú, pero que difiere de ésta en el proceso de maceración. Las pieles de naranja se colocan en el vino que, después, se va a emplear para encabezar o fortificar el brebaje.

A la hora de saborearlos, estos maridan muy bien con quesos, postres o incluso se puede servir como aperitivo. Igual que con el vermú, una pieza de hielo y una rodaja de naranja son suficientes para potenciar su degustación.

Origen del vino naranja

Existe un rumor acerca de la primera vez que se produjo este vino y está relacionado con la familia del poeta española Juan Ramón Jiménez. Al parecer, sus padres fueron los encargados de bautizar este elixir tan peculiar, si bien es cierto que no hay constancia o prueba fehaciente de este hecho. El artista, eso sí, recoge en su obra “Platero y yo” la cálida acogida que obtuvo el vino naranja.

Lo que sí es seguro es que en un pequeño pueblo onubense llamado Moguer – lugar de nacimiento de Jiménez –, en donde se encuentran las bodegas del Diezmo Nuevo, se escribió la primera receta. Tanto es así que comenzaron a comercializarlo, con gran éxito, por el año 1860, varias décadas después de su fundación en 1770.

 ¿Cómo se elabora el vino naranja?

Se toma primero un vino, dulce o seco, y se le añade mosto concentrado para aumentar la cantidad de azúcar. Después, al rematar esa primera parte del proceso, se le añade alcohol vínico – fortificación –que ha sido macerado con piel de naranja amarga. Es importante el carácter de esta fruta pues es la que aporta todo el sabor y aroma tan particular.

El último paso es dejarlo reposar durante al menos 2 años. Durante ese tiempo ha de permanecer en toneles de roble de 65 litros y mediante el proceso de criaderas o soleras – se sitúan las barricas en forma de pirámide y el vino va cayendo –.

Crianza del vino naranja

 

Se realiza una crianza oxidativa por el método de criaderas, como decíamos. Por lo general se emplea un vino naturalmente dulce o dulce natural Pedro Ximénez aunque también se emplea la variedad Zalema, típica de Huelva.

La razón principal de que este caldo se produzca casi en su totalidad en Huelva se debe a las condiciones climatológicas. Allí, junto al río Doñana, se da el clima adecuado y que necesita esta bebida para explotar en aroma y sabor. La Denominación de Origen (D.O.) Condado de Huelva es la que etiqueta todas las botellas de esta variedad.

 Los mejores vinos naranjas

 Al inicio citamos la Bodega Diezmo Nuevo como la pionera. Sus productos son reconocidos gracias a su calidad y tradición, pero en Huelva hay muchas más bodegas que elaboran con mimo y acierto esta bebida tan cautivadora. Oliveros, Sauci, Marques de Villalúa, Privilegio del Condado o Raigal son otras bodegas a tener en cuenta.

En otros puntos de la geografía española se han lanzado a elaborar sus propios vinos naranjas y así es posible encontrar aquellos que han sido confeccionados con la variedad albariño, airén, macabo o hasta garnacha blanca.

Esperamos que este artículo te haya servido para conocer la variedad de vinos naranjas que tenemos en España y si nunca habías oído hablar de él nos alegramos de haberte servido esta información.

 

 

 

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