Vino

¿Qué es un vino rancio?

VINO RANCIO

Seguro que alguna vez has escuchado aquello de “este vino está rancio” y pronto lo has asociado con que estaba en mal estado o al menos tenía un sabor que no era agradable, como avinagrado. Y a pesar de que estás en lo cierto, de que dicha expresión se ajusta a la realidad, también existen los llamados vinos rancios que tienen un gusto delicioso.

La diferencia entre el primero y el segundo es bien sencilla: la mala conservación y la rápida oxidación han hecho estragos en el vino que está rancio. Por contra, los vinos rancios han sido envejecidos durante largo tiempo, incluso hasta los 10 años, y sus procesos de oxigenación les ha otorgado un carácter rancio, pero no estropeado.

Estos caldos se pueden elaborar con uva blanca, uva tinta o mezcla de ambas para un rosado. Las variedades de esta fruta que más se utilizan son la macabea y la garnacha, tanto blanca como tinta. Es cierto que, en algunos puntos de la Península Ibérica, como Alicante, se elabora a partir de la variedad Monastrell dando lugar a un elixir DO Alicante como el Fondillón.

Elaboración

Hay dos técnicas que se emplean para obtener este producto final: criaderas y soleras, por un lado, y en garrafas de vidrio o damajuanas, por el otro.

Con la primera técnica, el bodeguero forma una pirámide de barricas de roble a través de la cual el vino va cayendo desde la punta hasta la base. En el camino va adquiriendo todo el cuerpo, los aromas y matices necesarios antes de que se pueda proceder a su embotellamiento, que solo se lleva a cabo al final de su recorrido – es decir, cuando está en la base de la pirámide –.

Respecto de la segunda técnica, la bebida se coloca en garrafas de vidrio, que son expuestas en un solar amplio, con la intención de acelerar el proceso de oxidación. Esto se consigue gracias a la variación de temperatura, del día y la noche, a la que se enfrenta el vino, además de su exposición al sol. Después, como parte final del proceso, se pasa a una barrica en donde culmina su sabor.

Características

La principal es que se trata de un vino de graduación alta, normalmente entre 15 y 22 grados. Los hay algo más ligeros, pero nunca por debajo de los 12 grados. Esto se logra de manera natural gracias a la gran cantidad de azúcar que tiene la fruta si bien en ocasiones se le añade alcohol vínico para potenciarlo.

En cuanto al sabor, acostumbra a ofrecer matices amargos, toques de frutos secos como la almendra y de especias mientras que presenta un color marrón, ligeramente dorado, que podría ser confundido con otros licores como puede ser el vermú.

 

Tipos

En España, los vinos rancios más importantes se elaboran en: Alicante, Cataluña, Jerez y Rueda.

Este último está elaborado con una buena cantidad de uva verdejo y su contenido alcohólico es inferior a la media pues no supera los 15 grados.

 

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