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Qué es la Mistela, Cómo se elabora y cuál es su Origen 

Qué es la Mistela, Cómo se elabora y cuál es su Origen 

La industria vinícola española es una de las más potentes del planeta. La producción de vino en España se encuentra en el top’3 a nivel mundial y buena parte se distribuye a otros países, que encuentran en nuestras tierras una auténtica mina de oro.

Los vinos tintos y los vinos blancos son los más consumidos, pero no los únicos. Alrededor de la producción de estos caldos, elaborados a partir del zumo de uva, hay toda una variedad de sabores, aromas, matices y colores que hacen del nicho vitivinícola todo un arte y un mundo que merece la pena explorar.

Dentro de las múltiples propuestas que surgen de la elaboración se encuentran los vinos dulces. Tienen una gran tradición, de muchas décadas e incluso siglos, pero no la magnitud que alcanzan el resto. Con todo, el Moscatel, el Pedro Ximénez o la Mistela son opciones muy a tener en cuenta a la hora de paladear una bebida diferente.

¿Qué es la Mistela?

La mistela es una bebida alcohólica hecha a partir del mosto. A este se le añade alcohol vínico para conseguir una graduación de 13 grados, como mínimo. Los más puristas, atendiendo a esta explicación, consideran que no se trata de un vino a pesar de que su elaboración guarda muchas similitudes con otras bebidas vínicas.

Es cierto que la mistela sirve de base para el vermú, por ejemplo, al que se le añaden otros ingredientes para que adquiera su sabor, aroma y cuerpo, pero también puede beberse sola sin necesidad de acompañantes en su producción.

Dentro de esa pequeña competencia que puede surgir entre estos dos tragos, el vermú parece haber ganado enteros hasta la fecha, pero la mistela no ha dicho su última palabra y se postula, cada vez más, como una alternativa como aperitivo e incluso para ser disfrutada durante la sobremesa.

¿Cómo se elabora?

Aunque existen variedades que emplean uvas tintas, lo corriente es que la mistela se elabore a partir de uva blanca y más en concreto de la variedad Moscatel.

Precisamente es de la bebida Moscatel de la que se deriva la mistela. La única diferencia es que no se lleva a cabo el proceso de fermentación, sino que se interrumpe, como decíamos, al añadirle el alcohol vínico.

De esa manera, además de contar con bebidas de alta graduación y muy dulces, gracias al alto contenido de azúcar que se deriva del proceso de asoleo de la uva Moscatel, que propicia que la uva casi llegue a pasificarse, se logra una bebida muy duradera, que se conserva bien y que resulta difícil que se eche a perder.

 

Origen

Hay una corriente extendida que explica que el nacimiento de la mistela se dio más por casualidad y fruto de la necesidad que en una prueba o experimento.

Y es que las cosechas, especialmente en zonas vinícolas de alta producción, se encontraban con excedentes de vino y mosto que terminaban por no aportar ningún beneficio a los bodegueros. La forma de darles salida que desarrollaron fue mezclarlos para acabar obteniendo la mistela.

De esa forma, y en adelante, sabían que su producción dejaba margen para trabajar este tipo de bebida vínica, que fue asentándose en algunas zonas. Por si eso no fuese suficiente, también le sacaban un rendimiento económico en vez de desecharlo.

Consumo

Gracias a la globalización podemos disfrutar de un vaso o una copa de esta bebida en cualquier lugar del mundo (o casi) si bien hay puntos de la Península Ibérica en los que existe cierta tradición y su consumo está más extendido. Entre ellos: Albacete, Almería, la Comunidad Valenciana y Granada.

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